


Bosco y Vihanca son
curiosos, amables y amistosos. Son abiertos a cada posible nuevo amigo, no
importándoles de qué raza
sea, qué tamaño y cuántos patas tenga.
Nunca son
agresivas en la primera cita.

El pony le atrajó a Bosco desde el primer vistazo. No obstante no pasaron una relación platónica.
Entretanto Vihanca charló con Desafío.

Bosco y Vihanca también han aprendido que ni colas ni cascos de caballos son juguetes. Pero un paseo les recompensa de no poder jugar con ellos.
